El Libro Rojo de
Carl Gustav Jung

En el año 1913, en un punto de inflexión en su vida, Jung comenzó a realizar un experimento consigo mismo que duró hasta 1930 y que luego fue conocido como “Confrontación con lo Inconsciente”. Era el desarrollo de una “técnica para llegar al fondo de los procesos internos”, “comprender fantasías que (lo) movilizaban subterráneamente”. Más tarde denominó a este método “Imaginación Activa”.

El Libro Rojo describe el "Proceso de Individuación" de Carl Gustav Jung, es decir, su búsqueda por "Reencontrarse con su Alma", "Su Propia Identidad" (Sí Mismo) y poder comprender su propio "Inconsciente" a través de las Imágenes y Símbolos surgidos en Sueños y evocaciones a través de la técnica denominada "Imaginación Activa".

El Texto Original (años 1913 - 1916/1917) consta de 55 partes tal como fue editado. El Libro Rojo (Rotes Buch en alemán, Red Book en inglés) es un manuscrito escrito e ilustrado por el Jung entre 1914-30, y es considerado el núcleo central de su obra posterior. El escrito fue denominado por Jung con un nombre en latín: Liber Novus (Libro Nuevo), fue encuadernado en cuero rojo y era comúnmente referido por Jung como el Libro Rojo. Ha permanecido inédito hasta su publicación el 7 de octubre de 2009.

El volumen tamaño folio (15.35 por 11.57 pulgadas; 38.99 por 29.39 cm) consiste en 205 páginas de texto en imperiosa  caligrafía a mano de Jung y, desde su calificado pincel, impresionantes pinturas. De ellas, 53 páginas son imágenes completas, 71 páginas contienen texto y 81 imágenes y páginas son puro texto caligráfico.

Nadie debía acercarse a ese trabajo, ni siquiera los estudiosos ni sus compañeros junguianos. Más tarde, en 1984, el Libro Rojo o Liber Novus fue transferido a un banco.

Sonu Shamdasani: “Es sorprendente darse cuenta de que el libro que ocupa el centro de su obra, y en el cual trabajó por más de dieciséis años, se publica recién ahora”.

El LIBRO ROJO fue considerado el mayor misterio de la Psicología Analítica, el "Santo Grial", el "Tratado Alquímico" y la obra central del "Proceso de Individuación" del Dr. CARL GUSTAV JUNG.

No fue hasta el 2009 cuando Ulrich Hoerni, nieto de Jung, permitió la publicación del mismo. Un evento largamente esperado que dejó casi sin aliento y sin palabras a expertos y profanos. Había permanecido inédito hasta su publicación el 7 de octubre de 2009.

El trabajo de edición de "El Libro Rojo" fue asumido por Sonu Shamdasani es un autor y profesor de historia de Jung en la School of European Languages, Culture and Society de la University College de Londres, editor general y cofundador de la Philemon Foundation. Está muy vinculado al ámbito junguiano a través de sus escritos y conferencias sobre la obra de Jung. Nacido en Singapur (1962), de nacionalidad británica, practicante del hinduismo.

El Libro Rojo (Das Rote Buch) o Liber Novus, de Carl Gustav Jung, editado por primera vez en octubre de 2009 en alemán e inglés, contiene las imágenes interiores que lo confrontaron con lo inconsciente entre los años 1914 y 1930. Estas experiencias visionarias y su intento de comprensión sentaron las bases de la obra junguiana que alcanza su madurez a partir de la alquimia.

La editorial El Hilo de Ariadna publicó El Libro Rojo de Carl Gustav Jung en castellano en 2010. Posteriormente, la misma editorial, junto a Kolapse, publicó la primera edición en español de Los Libros Negros en octubre de 2024. Los Libros Negros están compuestos por Siete volúmenes que recogen los cuadernos originales de trabajo de Jung, escritos entre 1913 y 1932, los cuales preceden y contienen el material para El Libro Rojo.

El Libro Rojo no está escrito en un lenguaje científico, académico o técnico, no realiza análisis de sus contenidos, sino que se desarrollo con un lenguaje simbólico, mítico, poético e introspectivo, que recuerda al "Zaratustra" de Nietzsche, cuya influencia fue central en Jung. Jung describe su confrontación con las imágenes de lo inconsciente a través de diversas imágenes y personajes arquetípicos, con los cuales dialoga a través de la técnica de la "imaginación Activa"

"Los años en los que seguí mis imágenes internas fueron la época más importante de mi vida y en la que se decidió todo lo esencial. Comenzó en aquel entonces y los detalles posteriores fueron sólo agregados y aclaraciones. Toda mi actividad posterior consistió en elaborar lo que había irrumpido en aquellos años desde lo inconsciente y que en un primer momento me desbordó. Era la materia originaria para una obra de vida. Todo lo que vino posteriormente fue la mera clasificación externa, la elaboración científica, su integración en la vida. Pero el comienzo numinoso, que todo lo contenía, ya estaba allí” - Dr. CARL GUSTAV JUNG

El libro rojo revela el trabajo profundo de una mente extraordinaria, uno de los hombres más ilustres de la humanidad, un brillante psiquiatra y psicoanalista que marcó la Psicología y Psicoterapia con sus aportes y obra. Ilustrado por el propio Carl Gustav Jung, es un documento de gran belleza. Su lectura y comprensión constituye un elemento central para la comprensión de la Psicología Analítica Arquetípica.

Es un tratado de descripciones e imágenes que dan testimonio del proceso de confrontación de Carl Gustav Jung con sus propias imágenes inconscientes personales y colectivas, a través de la técnica de la "Imaginación Activa".

En el LIBER PRIMUS (Libro Primero) se registran las experiencias simbólicas inconscientes vividas por Jung del 12 de noviembre al 25 de diciembre de 1913, donde toma lugar el Reencuentro con el Alma y la idea de Jung de que "el Alma se encuentra donde uno menos espera y que incluye la integración de los Opuestos", es un camino difícil y lleno de dificultades; será fundamental la figura del héroe comprendido por Jung como su función psíquica superior y Ego, que tiene que ser asesinada por él para que resurja su contraparte e iniciar el proceso de individuación; al finalizar los capítulos IX, X y XI surge el encuentro de Jung con las figuras del Sabio, el Ánima y el Instinto, representados en Elías, Salomé y la Serpiente. 

En el LIBER SECUNDUS (Libro Segundo), Jung recorre diversas imágenes donde destaca su encuentro con los opuestos "El Rojo" (representación del espíritu dionisiaco, la conexión con la vida, el instinto y la pasión) y el asceta "Amonio" (representación de la devoción espiritual extrema, la soledad y la renuncia a los placeres del mundo), el viejo bibliotecario y su hija, el "Vagabundo" (uno de los inferiores), el gigante "Izdubar" (Gilgamesh), la "niña asesinada" (el Alma) y Filemón (el Mago). 

EL LIBER NOVUS EN IMÁGENES

Carl Gustav Jung empieza su confrontación con las imágenes de su inconsciente alrededor de sus 40 años. En sus "Imaginaciones" descubre que ha estado tomado por el "Espíritu de la época", caracterizado por la consciencia colectiva, el pensamiento racional, científico y lógico, responde a los valores de su época... pero que existe además el "Espíritu de la Profundidad", la fuerza de lo Inconsciente Colectivo que perdura desde el inicio de los tiempos y atraviesa todas épocas y culturas. El inicio del Libro Rojo surge como una tensión y lucha entre el "Espíritu de la Época" y el "Espíritu de la Profundidad" en el propio Jung.

Jung va al encuentro de su Alma, como un "caminante cansado" que ha buscado por años, y que finalmente se encuentro con ella, donde menos lo esperaba, en forma de niño, porque "el Alma está en aquello que uno no es", si uno es un hombre adulto, su alma es un niño con todo el futuro porvenir; es la vida que aún uno "debe vivir"; si uno es hombre el Alma es una mujer, si una es mujer su Alma es un hombre... El Alma ya se había mostrado antes bajo esta forma en los sueños, pues estos son las palabras rectoras del Alma: "El espíritu de la profundidad me enseñó a ser un servidor del niño".

Jung recorre el sendero de su propia Alma, sigue a su alma por senderos desconocidos, llenos de niebla y oscuridad... "debe aprender a perder el sentido" y "dejarse guiar por el Alma". Este es un camino lleno de dudas, miedos y resistencias, es el camino hacia "lo venidero", representado por el arquetipo del niño. El yo se encuentra indefenso, ha de someterse al Alma e incluso amar aquello que lo horroriza. Comprendió entonces que no es él quién debe dirigir el proceso, sino "ponerse al servicio del Alma", pues durante años creyó que su Alma era un Objeto, cuando en realidad, él siempre ha sido un Sujeto de su Alma.

El Alma condujo a Jung a un insondable e interminable desierto: "Su sí-mismo era un desierto"... "un árido, polvoriento, caluroso desierto, sin bebida"... sin meta visible. El reencuentro con el alma implica un trayecto solitario, pero él pregunta a su Alma: "¿Por qué mi alma es un desierto estéril?", quizá esperaba otra imagen, algo más sofisticado o elevado, pero el Alma le responde que su sí-mismo es un desierto porque se ha encargado de vivir hacia afuera, desconectado de ti mismo: "Cuando tu fuerza creadora se vuelva hacia el lugar del alma, verás cómo tu alma se pone verde y cómo su campo produce un fruto maravilloso.

El viaje al desierto es una experiencia dura, el propio camino está lleno de dudas y pruebas, es arenoso y polvoriento, largo y sin una meta fija, no hay ninguna sombra en la que reposar. Jung ha caído en una maleza de dudas, confusión y risas burlonas: Ahora está pobre y vacío. La paciencia es débil, está a punto de caer en la desesperación, el calor pesa sobre él y la sed lo atormenta. El "Espíritu de la época" se siente astuto y se burla de la sabiduría, pues busca el poder y reconocimiento; pero hay una sabiduría profunda y cándida, que se entrega al Alma: "Muchos se reirán de mi necedad, pero nadie reirá más de lo que yo mismo reí"... pronto hube de ver que le desierto enverdecía.

El "Espíritu de la Profundidad" abrió mis ojos y divisé las cosas interiores, el mundo de mi alma... Jung se encuentra frente a una cueva oscura, en el interior ve una piedra roja, un rubí, que representa "El Rubedo", el amanecer del ser o fase final de la "Gran Obra" alquímica; es también el "Lapis Philosophorum" (La Piedra Filosofal), la representación del Sí-mismo (el Self), objetivo del "Proceso de Individuación". Jung captó en estas imágenes, los motivos que desarrollaría años más tarde en su obra.

Bajo la cueva, Jung escucha un canal subterráneo, al levantar la piedra roja, ve una abertura. La visión es aterradora, el cadáver de un hombre flota ensangrentado, en la profundidad se ve un sol rojo que irradia luz hacia la superficie, cientos de serpientes buscan la profundidad y se enroscan alrededor del sol. Un flujo rojo de sangre, sangre espesa, emana brotando durante largo tiempo por la abertura a través de la cuál él ve la escena subterránea. El héroe rubio yacía abatido, el escarabajo representa la muerte necesaria para la renovación, el sol de la profundidad, el misterio. Las miles de serpientes nacen de sí mismo, cubrirán el sol y uno caerá en una confusión espantosa. Él es asesino y asesinado, victimario y víctima.

Jung recorre el desierto y descubre la presencia de seres mágicos y demonios que lo atacan a muerte; él mismo se transforma en una especie de animal monstruoso, el camino está rodeado de una magia infernal, lazos invisibles que son arrogados sobre él y lo atan. Pregunta al "Espíritu de la Profundidad": ¿Llamas luz, a aquello que nosotros los hombres llamamos la peor oscuridad? En el desierto solitario, acechan ladrones y asesinos que lanzan proyectiles envenenados. Luchaba con sus propios espejismos, había una guerra civil dentro de sí mismo: "Yo era para mí mismo asesino y asesinado".

Sigfrido desciende en un carro hecho de huesos de muertos cuando Jung y su compañero, un hombre oscuro y pequeño, con aspecto de un Nibelungo le disparan con rifles, matándolo instantáneamente. Este acto representa el sacrificio de la actitud heroica y racional del Yo, conocido en la Psicología Analítica como "Egocidio". Jung comprendió que para que una nueva sabiduría y las fuerzas del inconsciente pudieran emerger, el "héroe" antiguo —el ideal de perfección y control del ego— debía morir. Tras el asesinato, Jung experimentó un profundo sentimiento de culpa y remordimiento, pero sabía que no podía seguir su camino de transformación e individuación si seguía apegado a esta imagen anterior de su propia personalidad.

La muerte del héroe de lugar a la "Concepción de Dios", la aparición de una nueva divinidad relativa que surge de la integración de opuestos. Esta visión introduce un "Dios" interno que abarca tanto la luz como la sombra, representando el crecimiento psicológico y la totalidad: "El niño divino se presentó frente a mí desde lo espantosamente ambiguo: lo feo-bello, lo malo-bueno, lo irrisorio-serio, lo enfermo-sano, lo inhumano-humano y lo no-divino-divino". El Dios que buscamos en lo absoluto no se encuentra, el Dios nuevo está en lo relativo: "Nada es más fácil que jugar a la ambigüedad, nada es más difícil que vivir la ambiguedad".

Jung se encuentra con el profeta Elías (anciano con barba, que representaba el principio del Logos, la sabiduría, la razón y el pensamiento filosófico. Hace referencia al famoso profeta del Antiguo Testamento) y con Salomé (mujer joven, sensual, encarna el principio del Eros, el sentimiento, el deseo y la pasión. Curiosamente, en la visión inicial de Jung, Salomé era ciega, lo que simbolizaba la naturaleza "no vidente" o irracional del sentimiento puro. A estas dos figuras se suma una gran serpiente roja que enmarca la escena es un símbolo arquetípico de la transformación, la curación y la sabiduría instintiva que acompaña a los guías espirituales.

Jung no puede comprender cómo un profeta como Elías puede estar junto a una pecadora como Salomé. El profeta muestra a Jung que en realidad él no posee un conflicto con Salomé, ya que la considera su hija, esto muestra que es Jung quién claramente posee un problema para conciliar los opuestos. Más adelante, sigue a Salomé, ciega, a través de pasadizos, durante sus visualizaciones, con "Imaginación Activa" descritas en "El Libro Rojo"

Jung contempla junto a Elías una lucha a muerte entre dos serpientes, una blanca y una negra. Comprende que no se puede liminar la tensión entre opuestos (razón/instinto, consciente/inconsciente), sino que debe sostenerla. Salomé lo convence de que él es Cristo, pero él se niega, finalmente acepta que es Cristo, pues comprende que "todos somos Cristo en un nivel simbólico", al aceptar esto, aparece crucificado sobre una montaña, con una serpiente que le comprime todo el cuerpo y produce un dolor indescriptible. Por obra de un milagro Salomé ha recuperado la visión.

EL LIBER SECUNDUS del "LIBRO ROJO", inicia con Jung sobre una Torre de Vigilancia viendo acercarse a un personaje que denominará "El Rojo"; este monta un caballo, tiene el pelo rojo y va totalmente vestido de rojo; al verlo piensa que es el diablo, pero este se burla de él por ser supersticioso, también por su forma tan seria de ver y vivir la vida. El Rojo representa la conexión con la vitalidad, el instinto y la pasión, es en sus propias palabras "la alegría de la vida", de la cuál el propio Jung reconoce haberse alejado.

Jung se encuentra con el asceta llamado "Amonio". Este representa la figura del eremita cristiano, caracterizado por el aislamiento del mundo, la renuncia a lo material y la dedicación al cultivo de la espiritualidad desde una lógica intelectual: Prefiere comprender el dogma a vivir la experiencia de la vida, se aísla e intenta mantenerse a salvo de las tentaciones del mundo: Su alma se ha vuelto por ello, árida como el desierto. Es el polo opuesto de "El Rojo". Representa una forma de espiritualidad antigua y dogmática, desconectada de la vida. la sexualidad y el instinto. El Rojo y Amonio son extremos parecidos, el primero representa la pasión sin espíritu, mientras el segundo el espíritu sin pasión. 

Jung llega hasta un castillo medieval en medio del bosque, descubre que ahí vive un viejo bibliotecario, seco y encorvado, que se dedica a perder sus días entre libros. Habla con él y le pide el libro "La imitación de Cristo" de Kempis, que representa la meta de realización del "Sí-Mismo", desarrollar el "Cristo Interior". Él sabe por alguna razón (o intuición) que este hombre esconde un valioso tesoro. El viejo representa el intelectualismo vacío y es una clara advertencia al propio Jung, que descubre a la hermosa hija del anciano, que este mantiene encerrada en su castillo, ella representa la propia Ánima de Jung, el mundo de los sentimientos que ha sido dejado de lado por el pensamiento. 

El encuentro con Izdubar (Gilgamesh) es uno de los episodios más dramáticos y significativos del libro. Representa el choque brutal entre la sabiduría antigua/mítica y el racionalismo moderno. En el diálogo entre ambos, Jung intenta explicar a Izdubar que el ciclo del Sol no es como él cree, que este no es un Dios, sino un astro alrededor del cuál gira la tierra. Al escuchar esto el gigante queda paralizado, el racionalismo y conocimiento científico de Jung actúa sobre él como un veneno. Jung comprende que para salvarlo debe recurrir no a la lógica, sino a la fantasía y a la magia, es así que logra meter al gigante en un huevo y sanarlo tras recitar una serie de encantamientos. Izdubar es la representación del "Espíritu de la Profundidad", de la "vida simbólica", lo mítico, lo mágico y la función religiosa del Alma, que está muriendo en la sociedad occidental: Jung comprende que debe reconciliarse con este aspecto de sí mismo, del cuál se había alejado debido a su propios complejos con lo religioso y lo místico. 

EL LIBER SECUNDUS termina con la aparición del mago "Filemón", que aparece como una representación de la "Sabiduría de lo Inconsciente", el Arquetipo del Sabio, que aparece como un anciano alado, con cabello y barba blanca, con un manojo de llaves que representa, el acceso a los conocimientos y misterios más profundos de la humanidad, que no pueden ser abiertos a través del pensamiento científico y racional. Jung será instruido por Filemón sobre la autonomía de los contenidos psíquicos y la objetividad del alma; le enseñará la sabiduría verdadera y más profunda que no viene de los libros, sino de la experiencia directa con lo numinoso. Filemón se revela como el artífice detrás de todo el camino recorrido por Jung en el "Libro Rojo", le explica la figura de Abraxas como una nueva imagen de dios que une la totalidad de los opuestos, la búsqueda de la totalidad como objetivo de la vida y el sendero solitario que implica este proceso.  

En Recuerdos, Sueños, Reflexiones, Jung contó el sueño en el que esta figura se le apareció por primera vez. Jung vio un cielo azul mar cubierto por terrones de tierra marrones que parecían estar rompiéndose. De la nada, vio a un anciano con alas de martín pescador y cuernos de toro volando por el cielo, llevando un manojo de llaves. Después del sueño, Jung pintó la imagen porque no la entendía. Durante este intenso período, Jung quedó impresionado por la sincronicidad de encontrar un martín pescador muerto, un ave rara vez vista alrededor de Zurich, en su jardín a orillas del lago. A partir de entonces, Filemón jugó un papel importante en las fantasías de Jung

"Filemón era simplemente un conocimiento superior y me enseñó la objetividad psicológica y la actualidad del alma. Formuló y expresó todo lo que nunca había pensado - Dr. CARL GUSTAV JUNG

Imágenes del Libro Rojo de C. G. Jung

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